martes, 27 de mayo de 2014

Sobre la libertad religiosa, todos defienden y argumentan.


Defensa de la fe y defensa de la Iglesia de Cristo

Por: Albeldarán.

Es común en el siglo XXI, que un sector de la humanidad aún tenga dudas de cuál es la Iglesia que Cristo, el Señor ha fundado. El es la piedra angular, es la piedra que fue desechada por los arquitectos y que ahora en el hoy de la fe de la Iglesia Católica, es el pilar fundamental que los une con el Padre eterno, quien es la misma persona en el Hijo y en el Espíritu Santo.

Esta piedra, como indica el apóstol San Pedro, está viva y que siendo desechada por los hombres, ha sido amorosamente acogida por el Padre (1 Pe 2,4-8). En el católico de hoy, que se esmera por conocer la Iglesia que fundó Cristo, entra a participar en la construcción y fortalecimiento del templo del Espíritu. Han sido llamados a participar de la Iglesia según y conforme sean sus caracteres y carismas sembrados por el Espíritu en sus vidas. Y son estos carismas, los que los ponen en una plena conversación con Dios.

La persona de Cristo se presenta en la vida del católico de muchas maneras.  Esta vida, es elegida para no perderse del camino; El, que siendo el camino, la verdad y vida, invita a reconocerle en el ego sum «Yo soy» para ser el Camino, la Verdad y la Vida y así poder en y a través de Él, ir al Padre. Por esta razón, no reconocer en Jesús, la obediencia de su mandato, pone al hombre en situación de desobediencia; con lo cual, es preciso entender que la desobediencia en la vida humana es la ausencia total de Dios. Un hombre puede hablar de algo y no conocer de lo que habla (Jn. 14,6).

Lo anterior, indica que para reconocer la Iglesia de Jesús, primero hay que reconocerle a Él. A Jesús se le reconoce en la fracción del pan (Lc. 24,30). Es decir, en vivir con plenitud los sacramentos, en participar alegremente del sacramento de la eucaristía. Jesús se ha querido quedar en presencia del hombre, que camina en su Iglesia, como pan vivo bajado del cielo, en todos los sagrarios del mundo. Porque si “ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre”.

Para descubrir este camino, el católico se deja instruir por el Espíritu Santo. Ahora, quien no permite la obra del Paráclito en su vida; es como lo dice San Pablo “si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe” (1 Cor 13, 1); de este modo, el hombre sin Dios es como un eco vacío recorriendo las montañas en un interminable abismo de la soledad. De esta manera, el Espíritu del Señor en la vida del cristiano, es amor; pero no un amor como lo da el mundo, sino, un amor trasfigurado en el rostro misericordioso de Dios y, este rostro, no es otro que el rostro amable del Hijo.

El reconocer al Hijo del Padre eterno, no solo es reconocer la misma Iglesia existente en el Antiguo Testamento; esta Iglesia, es una sola fundada por el ego sum (Dios), y es la misma que Jesús fundó; pero modificando radicalmente el pensamiento del hombre e invitándole a vivir con mas plenitud el amor de Dios y hacia Dios; es una invitación a ser testigo del amor de Dios y a testificar ese amor en la persona de Cristo.

Cuando se propone como duda por parte de esa minoría, que no ha reconocido con plenitud el amor; el mismo amor del que nos habla San Pablo en su Carta a los Corintios, se confirma su condición  de no obediencia al amor de Cristo y menos al amor del Padre. Lo que quiere decir que: la desobediencia los pone en una condición de enfrentamiento a la Iglesia de Cristo, mientras que quien se deja seducir del amor de Dios en la Iglesia que Cristo fundó, asume una posición de defensa o defenderla con amor y con entrega.

Si fuese a ser muy precisos, sobre cuando aparecen las denominaciones de estas minorías humanas que atacan a la Iglesia Católica, es necesario empezar por señalar algunas fechas partiendo del año de la rebeldía, hecho histórico que fue mal utilizado por quienes leen la historia de modo indebido, seguido al año de la rebeldía (1517) es bueno indicar los años 1830, 1863, 1870, 1901, 1926, todas estas fechas tienen su sentido y son estas fechas en las que hombres que no reconocen la Iglesia de Cristo, fundaron su propia comunidad y, que estando en desobediencia con el mismo Padre eterno y con la piedra angular que es Jesús, hablan de Él para atraer almas. Estas personas, que se dejan convencer y las que hacen el trabajo de sacar las ovejas del redil del Buen Pastor hacen que se cumpla fielmente el Evangelio de Mateo que señala: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno de la Gehena que ustedes!” (Mt. 23, 15).

Al anterior texto, es menester hacerle muchas preguntas ¿Quién es un prosélito? ¿Quiénes son los escribas y fariseos hipócritas en el siglo XXI? ¿Qué significa recorrer mar y tierra? ¿Qué significa hacerlo dos veces más digno de su condenación? Estas preguntas, conducen a señalar que quien toma una oveja del redil del Buen Pastor engañándola con enseñanzas que la conduzcan al aprisco y la confundan del camino de la verdad y del bien obteniendo como resultado la separación o el irse en contra de donde han aprendido a conocer quién es verdad y vida, lo hacen o mejor lo han transformado en un hijo del demonio, mucho peor de lo que eran antes y de lo que son quienes lo han instruido.

Por eso cuando un hermano, que significa: compartir la fe de la Iglesia fundada por Cristo; se separa, la Iglesia entera, ora por ese hermano para que encuentre el camino de la verdad y del bien. Es decir, el camino del amor de Cristo, para que nunca más deje de ser su testigo y manifieste en todo momento el amor de Dios.

La defensa de la Iglesia de Cristo se sustenta de modo concreto en las siguientes citas; citas que han sido mal interpretadas por los hermanos separados y esperados en la fe:

1. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. En Mt 26, 69-75, se encuentra en este texto bíblico la negación del Apóstol Pedro, hay que recordar que ya había sido anunciado por el mismo Jesús que sucedería esta negación.

“…Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera, en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: «Tú también estabas con Jesús, el Galileo». Pero él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé lo que quieres decir». Al retirarse hacia la puerta, lo vio otra sirvienta y dijo a los que estaban allí: «Este es uno de los que acompañaban a Jesús, el Nazareno». Y nuevamente Pedro negó con juramento: «Yo no conozco a ese hombre». Un poco más tarde, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: «Seguro que tú también eres uno de ellos; hasta tu acento te traiciona». Entonces Pedro se puso a maldecir y a jurar que no conocía a ese hombre. En seguida cantó el gallo, y Pedro recordó las palabras que Jesús había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y saliendo, lloró amargamente”.

Es este mismo texto el que los hermanos separados toman para decir que no es en Pedro como piedra y sobre él, es en quien se edifica la Iglesia (Mt. 16, 13-20), en quien se dan las bases de la Iglesia católica. Pero olvidan que el mismo Jesús le dijo a Pedro: “Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». Él le respondió: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».” (Jn. 21, 15).

Sobre el texto de Pedro como piedra y base de la Iglesia, el Papa Benedicto XVI reflexiona lo siguiente:
“…nos presenta precisamente esta verdad fundamental de nuestra fe, sobre la cual se basan nuestras certezas y seguridades sobrenaturales: ¡Jesucristo fundó realmente su Iglesia y colocó a Pedro y a sus sucesores como piedra angular de la misma!: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos, y lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo; y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. ¡Esto es lo que da fuerza y solidez a nuestra fe, y por eso nos proclamamos, con santo orgullo, “católicos, apostólicos y romanos”!

Este es un punto fundamental que, tristemente, niegan los hermanos separados, que se autodenominan “cristianos”– y que, dicho claramente– han abandonado la fe católica para pasarse a las diversas denominaciones protestantes.
En el Papa los católicos tenemos un punto firme y seguro de nuestra fe porque Jesucristo quiso edificar su Iglesia sobre Pedro y sus sucesores. En sus enseñanzas y en su Magisterio pontificio hallamos una roca inconmovible de frente a los oleajes de confusión doctrinal que hoy en día se arremolinan por doquier, sobre todo en todas esas sectas que quieren asolar y engañar a los fieles católicos. En el Papa, en los Obispos y en los sacerdotes fieles –es decir, en todos aquellos que reconocen la autoridad del Romano Pontífice, siguen su Magisterio y transmiten sus enseñanzas– encontramos al mismo Cristo, Buen Pastor, que guía a sus ovejas a los pastos del cielo. ¡Escuchemos su voz, sigamos sus huellas, imitemos su ejemplo de amor, de santidad y de entrega incondicional para el bien de todos los hombres, nuestros hermanos. 
Que éste sea hoy nuestro compromiso: de vivir, defender y proclamar nuestra fe católica, en obediencia al Papa y a nuestros pastores; y, si Dios lo permitiera, también pedirle la gracia de morir por ella, como lo hicieron un día los cristeros y todos nuestros mártires. Que Dios así nos lo conceda y desde ahora proclamemos nuestra fe con nuestras propias obras.”
De cara a lo anterior, la justificación que invocan los hermanos separados de la fe, resulta fútil y sin sentido al decir que: por la negación que hace el Apóstol Pedro, afirman que esta, no es la Iglesia católica y por consiguiente, no es la Iglesia que Cristo fundó. Lo que no reflexionan es que Cristo antes de la negación de Pedro, ya había trazado en él, el ser piedra y que en él descansaría la obligación de  apacentar sus ovejas y las condujera por el camino la verdad y del bien.

2. Quien es nuestro señor, y a quien Él ha elegido. En Isaías 43,10. Se continua haciendo defensa y señalando que la Iglesia de Cristo es aquella que se mantiene en sus palabras y las conserva en su acción apostólica de vida y enseña a mantenerlas en el corazón de cada creyente.  En este texto encontramos lo siguiente: “Ustedes son mis testigos y mis servidores –oráculo del Señor–: a ustedes los elegí para que entiendan y crean en mí, y para que comprendan que Yo Soy. Antes de mí no fue formado ningún dios ni habrá otro después de mí. Yo, yo solo soy el Señor, y no hay salvador fuera de mí”.

Como es lógico, cada texto o versículo, hay que leerlo en armonía con los demás contenidos de la Biblia. No hacerlo, implica caer en imprecisiones contextuales. Por eso, cuando se le invita a un hermano separado en la fe a hacerlo, la respuesta salta a la vista no lo hacen y si lo hacen, caen en el mismo error de interpretación y mal entendimiento teológico.

Preguntémosle entonces al texto: ¿Quiénes son esos testigos y Quiénes son esos servidores? Si se sabe quiénes son a los que se refiere la primera pregunta entonces sabrá responder la que a continuación se formula ¿Quiénes fueron elegidos para que entiendan, crean y comprendan? Quien es Dios.

Las formulaciones anteriores, son claras como lo es el texto. Cualquiera que conozca un mínimo de Biblia sabrá que no se está haciendo referencia a los Protestantes en cualquiera de sus diversas denominaciones; menos a los que utilizan la denominación de ser cristianos que generan división y se separan con sus enseñanzas erróneas de la verdad; menos a los Anglicanos que confunden al creyente católico al usar las mismas doctrinas de la Iglesia católica; solo que, estas enseñanzas el anglicanismo, las acomoda para poder engañar y sumar adeptos. Es preciso enseñar y señalar que para ese momento histórico en el antiguo pueblo de Israel (entendiendo por Israel "Jacob") estas sectas, propias del protestantismo no existían (1517 es la fecha de la rebeldía de Lutero y nacen estas sectas después de 1830). En este terreno, se sustenta y se va mostrando por excelencia la antigüedad, tradición y fidelidad a Dios de la Iglesia católica. Es la razón errada en la que caen los hermanos separados en la fe, puesto que los elegidos según se conoce en Historia sagrada, no son los protestantes; sino que son: las doce tribus de Israel. Por esta razón, los hermanos separados en la fe solo enseñan mentiras y acomodan el texto bíblico para su conveniencia. Nuevamente en Mt. 23, 15 se afirma su condición de maleficencia.
3. El testigo fiel y la virtud. En He 1, 8 y Ap. 1, 5.  La gracia del Espíritu Santo sea derramada en quien cumpliendo las palabras del Señor, las conserva en su corazón. El creyente que se esmera por ser fiel a la Palabra del Señor, no solo entiende que mantener sus palabras es mantenerse en su voluntad. Esto, es lo que hace que un católico sea testigo del amor de Cristo en y conforme a la voluntad que Él ha dejado en el Evangelio. Jesucristo, ingresa a la vida del creyente cuando permite y cumple lo que el evangelista Juan catequiza al decir que: al recibir “…la fuerza del Espíritu Santo”  “descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra…” (He 1, 8). El mismo escriturista del libro del Apocalipsis al escribirle a las siete Iglesias señala: “…escribo a las siete Iglesias de Asia. Llegue a ustedes la gracia y la paz de parte de aquel que es, que era y que vendrá…y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. El nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre, e hizo de nosotros un Reino sacerdotal para Dios, su Padre. ¡A él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos! Amén…” (Ap. 1, 5).

Como es común hay que preguntarle al texto y al espíritu del texto de los Hechos de los Apóstoles que es lo que quiere decir el autor al revelarse al evangelista San Juan. La primera pregunta que se indicara es ¿Que significa que Llegue al hombre la gracia y la paz? Ahora seguiremos haciendo un ciclo de preguntas para generar el mismo caos que surge cuando se arroja a una piscina llena de agua una gran roca ¿A quienes era enviada esa gracia y esa paz? ¿Qué significa la fuerza del Espíritu Santo? ¿Quién es el testigo fiel? ¿A quienes se refería Juan al señalar a Jerusalén, a Judea y a Samaría? ¿Qué quiere decir hasta los confines de la tierra? De otro lado, hay también interrogantes que se le harán al texto del Apocalipsis: ¿Cuáles eran esas Iglesias a las que el evangelista se refiere? ¿Qué significa hacer un reino sacerdotal?

Los anteriores interrogantes y muchos otros, se le pueden formular a los versículos que se citaron anteriormente. La cuestión es: si nos detenemos a responder cada una de ellas, sería casi que formular una investigación, por eso se dará respuesta de modo simple y de la manera más cercana a la verdad teológica.

En primer lugar, Jesús es testigo fiel, puesto que desde siempre El ha sido la Palabra; El ha sido el mensaje que Dios había querido dar desde siempre a la humanidad; El es el camino, la verdad y la vida; es el modo más hermoso de llegar al Padre; El es el Espíritu mismo de Dios; el Paráclito; el defensor. En segundo lugar, Es testigo fiel como lo señala San Pablo; porque, habiendo tomado la condición humana, menos en el pecado, fue siempre obediente al Padre eterno, lo honro en todo momento; y por eso, el Espíritu de Dios siempre estuvo con El (Ef. 6, 1-3). En tercer lugar, Jesús, Es Sacerdote eterno según el rito de Melquisedec (Salmo 110) es decir, que en Jesús se integra la gracia del Padre creador en el Hijo y en el Espíritu Santo. Su exclusividad tiene que ver en que todo lo que hace, y lo hace volcando hacia el católico su gracia y su paz.

En Jesús se haya la consagración de su Cuerpo y de Sangre y se transubstancia en pan y vino, este rito lo hacia Melquisedec al ofrecer al Padre, al Dios Altísimo, los mismos elementos de Pan y vino; solo que, en esta ocasión, Jesús es el Padre mismo, es el cordero de Dios que muere y resucita para la redención y salvación. Jesús no es un Dios de muertos es un Dios de vivos. Por eso los católicos tienen claro los momentos de la vida de Jesús.

En el crucifijo, el católico, vive su pasión y su muerte, y con ella, comparte su dolor y sacrificio por la humanidad. El cristiano toma la Cruz de Cristo, representada en la imagen sagrada, porque en ella, se encuentra el camino de la salvación. Y con la resurrección, Jesús vive en el corazón del creyente. Resucitar en Jesús significa: vivir su palabra, cumplir sus mandatos y sus sacramentos y además obedecer lo que El cómo evangelio viviente, mandó a hacer y cumplir. Por eso, Jesús es virtud, es el Espíritu mismo del Señor, es la fuerza que ilumina al católico, la fuerza que lo impulse a seguir adelante cumpliendo con fidelidad lo que él dejó como Evangelio. Vivir esta virtud, es caminar en y por la Iglesia que él fundó.

4. El verdadero fruto. Mt. 7, 16. En Mateo se encuentra una maravillosa teología del amor en el seguimiento a Jesucristo. El verdadero fruto es aquel que habiéndose dejado seducir por Jesús, sale deseoso a llevar su amor a los confines de la tierra sin alterar el mensaje. Cuando esto sucede, el mensaje corre veloz como una gacela libre que lo único que tiene por obstáculo, es el viento. Un árbol da fruto, cuando este, es moldeado por su agricultor. Y su dueño le orienta en la verdad. En una verdad sin tacha alguna, una verdad que no necesita ser lavada porque ha sido dada sin ser alterada. Ahora, puede un árbol dar frutos cuando su verdad ha sido alterada. La respuesta es sí. Lo que hay que decir es: que estos frutos, no son verdaderos y necesitan ser limpiados para que ingresen al molino del agricultor. Necesitan ser procesados o mejor ser instruidos en la verdad del Hijo del hombre; una verdad que cruza todo umbral y que es necesario saberla. Cuando este fruto verdadero se tiene sembrado en el corazón, sus frutos son la alegría del Padre; cuando no es así, el Padre mismo, manda obreros a la mies para que esta, no se pierda. Por eso, la expresión del evangelista es muy clara “Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? (Mt. 7, 16).

Conforme a lo señalado anteriormente, es necesario preguntarse ¿dónde ha sido sembrado este fruto? La respuesta es muy sencilla: es un fruto que ha sido sembrado al ser puesta la primera piedra en la cabeza del Apóstol Pedro, para que como sarmiento  y portador  de la sucesión apostólica, acoja con fidelidad a todos los hombres que con buena voluntad desean seguir y ser testigos del amor de Cristo en la tierra. Por tal motivo, no pude señalar un hermano separado en la fe que la vid o Iglesia verdadera es la protestante, o la anglicana o cualquier otra denominación de hermanos separados; puesto que: solo esta vid, ha sido dada a Pedro su custodio, y es a este, y a los apóstoles, a quienes se les encargó  apaciguar a las ovejas. Con esta razón, los que se denominan pastores después de los 1830, no es el sentido de lo que Jesús el sumo Sacerdote, denominó como Buen Pastor. Ser pastor de la Iglesia de Cristo, significa renunciar a toda otra opción de vida; significa configurarse plenamente con El, no solo en la Cruz, sino en su resurrección. Ser pastor de la Iglesia de Cristo, es vivir su palabra, mantenerse en ella y conservarla en su corazón y alimentar el corazón de todo sarmiento que constituye la Iglesia de Cristo en el camino de la verdad y del bien; es decir, en Cristo mismo.

A la anterior cita bíblica, se integra armónicamente lo que dice el libro de los Gálatas: “Por el contrario, el fruto del Espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia. Frente a estas cosas, la Ley está demás” Gl. 5, 22). Hay que indicar que los frutos son del Espíritu; por eso, es muy difícil que estos frutos, que siendo del Espíritu Santo, sean revelados al corazón de quien camina  por fuera de la Iglesia de Jesús, que es el mismo Espíritu. Estos frutos, como dice el Señor, son revelados solo a aquellos que mantienen su palabra; a los que reconocen en Jesús al Padre; a los que aceptan sus (en la boca de Jesús mis) mandamientos (Jn, 14, 21-26); a los que asumen la paz y la gracia del Señor, mas no la que da el mundo ((Jn, 14, 27-31a); a los que reconocen en El, la vid verdadera, y que siendo sarmientos y ovejas del Buen Pastor le siguen; a los que permanecen en El, El permanecerá en ellos (Jn, 15, 1-8); solo así, es posible ser y dar fruto abundante como verdaderos discípulos y testigos de Cristo.

5. La pureza por la palabra. Jn. 15, 1-8. Este evangelio como es natural, tiene un contenido Cristológico maravilloso. Juan durante sus catequesis al hablar de Jesús, será claro y preciso al referirse que significa quedar limpios al recibir la palabra del Señor.
Quedar limpio no es simplemente como lo hacen quienes se han separado del amor de Cristo; porque estar unido al amor de Cristo, no significa ser ni propiciar la división de la Iglesia que Jesús el Señor fundó.

Es común ver como se camina con una Biblia. Ahora hay que preguntar si aquellos que caminan con la Biblia en sus manos, cumplen lo que en ella se dice (hay que aclarar que los enemigos de la fe, tienen traducciones erradas de los contenidos bíblicos a fin de poder convencer al prosélito y sumar desobedientes a su causa) es decir: la pureza de la palabra como la indica el evangelista San Juan, enseñanza que no deja de ser sencilla.

Dicho de otro modo, Jesús es la vid, y el Padre eterno es el sembrador. La cuestión es, que estar en la vid, significa ser fiel y amar tanto a la vid como al sembrador. Un sarmiento, es tal, cuando sigue la fidelidad del Sembrador en el Hijo que es el dueño de la vid, por pura autoridad del Padre. Por eso, el leer meramente la Palabra y creer que ya se está salvo y limpio por esta mera acción de lectura, es un error en el que caen los hermanos separados en la fe. Puesto que: si en el pasaje de los caminantes de Emaus (Lc. 24)  estos discípulos, no reconocieron al Señor, hay que decir que ellos, que vieron morir a su Maestro, y fueron adoctrinados por el mismo Mesías, y no le reconocieron, tampoco le reconocerán todos aquellos que solo leen la palabra y no la cumplen o peor le imponen cargas a otros que ellos mismos no cumplen. Es limpio por la palabra aquel que la cumple, la vive y la aplica.

En Mt. 5, 48 señala: “Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo”. En este pasaje, se nota o se muestra, la búsqueda de la perfección del creyente; esta búsqueda, se logra, cuando se entra en un estado de disposición, entrega e invocación del Señor y de las cosas del Señor. Solo así, es posible acercarse a lo que el Padre eterno quiere. Pues lo que el Padre eterno quiere, nos lo dejó como legado en la persona de su Hijo. Esta perfección, se adquiere uniéndose a la sucesión apostólica dada a la Iglesia católica; de esta manera, dirá “Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Jefes del pueblo y ancianos, ya que hoy se nos pide cuenta del bien que hicimos a un enfermo y de cómo fue curado, sepan ustedes y todo el pueblo de Israel: este hombre está aquí sano delante de ustedes por el nombre de nuestro Señor Jesucristo de Nazaret, al que ustedes crucificaron y Dios resucitó de entre los muertos. El es la piedra que ustedes, los constructores, han rechazado, y ha llegado a ser la piedra angular. Porque no existe bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres, por el cual podamos alcanzar la salvación».” Este dialogo con el apóstol San Pedro, pone al católico en una posición de defender lo que se señaló en el inicio de este escrito. Es decir, es una invitación a caminar no como el fariseo que se cree limpio de pecado por leer meramente la palabra de Dios; sino a vivir y a tomar la aptitud y la actitud del publicado, esta actitud y aptitud no es otra que humillarse para ensalzarse (Lc. 18, 9). Conforme esta cita, los hermanos separados en la fe se consideran sin pecado como el fariseo. Pero: es posible estar sin pecado siendo desobediente al no estar configurados con la palabra del señor tal y como lo señalan los Evangelios. 

Finalmente, no es posible encontrar en dialogo alguno de la Biblia, y menos fundamentar que desde Jesús el Señor, hasta Russell, exista una Iglesia distinta a la Iglesia que fundó Cristo en la persona de San Pedro. De otro lado, un protestante o cualquier otra denominación de los hermanos separados en la fe, que al estar en desobediencia si no consideran bien las palabras de San Pablo, entenderán que sus enseñanzas están basadas en distorsionar el mensaje bíblico, y es en esta enseñanza errónea  que cumplen y confirman lo que se señala en Mt 23, 15.

De este modo San Pablo es muy claro al hacer ver que Cristo es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. El es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo, porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud. Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz”. Esta cita, ubica al creyente fiel en una condición de unidad y no de división, por esta verdad bíblica. Por todos los motivos antes expuestos, a los hermanos separados en la fe solo les queda regresar nuevamente a la Iglesia de Cristo el Señor, dirigida por el Papa Francisco.


sábado, 24 de mayo de 2014

La odisea del derecho a la salud

Cada cinco minutos hay una nueva tutela de salud en el país[1]
Informe de Defensoría revela que siete de cada 10 tutelas de salud son para reclamar servicios POS.
El año pasado, y contrario a lo esperado, se registró el segundo pico más alto de acciones de tutela interpuestas por los colombianos para reclamar servicios de salud, desde que este instrumento para la protección de derechos fundamentales fue creado en 1992.
De acuerdo con las conclusiones del séptimo informe sobre ‘La tutela y el derecho a la salud’, que será revelado este miércoles por la Defensoría del Pueblo, durante el 2012 se registraron 114.313 de estas acciones, un número sólo superado por las 142.957 del 2008, y que desembocaron en la expedición de la sentencia T-760 (o Supertutela de la Salud), por parte de la Corte Constitucional ese año. (Lea aquí un análisis sobre la necesidad de cambios en el sistema de salud)
Pero quizás el dato más impactante del informe tiene que ver con la clase de servicios solicitados por esta vía. Los investigadores de la Defensoría encontraron que el 70,93 por ciento de las tutelas en salud interpuestas por las personas son para reclamar procedimientos, medicamentos y tratamientos que están contenidos en el POS. (Vea aquí una gráfica detallada sobre las cifras de tutelas para reclamar por salud)
En otras palabras, les son negados pese a tener derecho a ellos y a que están cubiertos económicamente por el sistema. El oxígeno, el omeprazol, las insulinas y hasta analgésicos elementales son negados.
Las entidades que más reciben reclamos por esta vía son, de nuevo, las EPS; en estos momentos, casi ocho de cada diez tutelas son interpuestas contra estas entidades, seguidas por los entes territoriales, con el 9,9 por ciento del total. Contra los hospitales, por otro lado, se registraron 3.670 de estas acciones.
Se trata de un fenómeno nacional, dado que en 859 de los 1.123 municipios que tiene el país, sus pobladores recurrieron a la tutela con este propósito; y en 513 (113 más que en el 2011) la salud apareció como el derecho más invocado por la gente.
En números absolutos, Antioquia, Valle, Caldas, Santander y Bogotá concentran el 56,27 por ciento de las tutelas, pero proporcionalmente hablando los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda, Antioquia y Norte de Santander, son las regiones con el indicador más alto de acciones de esta naturaleza, por cada 10 mil habitantes.
En su informe, la Defensoría resalta el incremento significativo de las tutelas en salud interpuestas contra el Inpec. El Instituto recibe, en promedio, una tutela cada cuatro horas.
Vale anotar que en el 2012 el uso de la tutela para solicitar servicios no POS presentó una reducción del 32 por ciento (en el 2011) al 29 por ciento, lo cual se explica en parte por la unificación de los planes de beneficios y la existencia de los comités técnico científicos (CTC) de las EPS, que se encargan de estos trámites.
Entre las recomendaciones formuladas por la Defensoría del Pueblo en su informe destaca la solicitud de que la acción de tutela se mantenga sin modificaciones; además hace un llamado al Consejo Superior de la Judicatura y a la Procuraduría General de la Nación, para que se investigue a los jueces que no les hagan seguimiento a los fallos (el 80,67 por ciento salen a favor de los ciudadanos) y a los incidentes de desacato impuestos contra quienes incumplen estas órdenes.
Jorge Armando Otálora Gómez, defensor del Pueblo, sostiene que los hallazgos muestran que “la rama judicial está coadministrando la salud; hoy son los jueces quienes, a través de las tutelas, resuelven los problemas de salud de la gente”. 
También insta a la Superintendencia Nacional de Salud para que investigue y sancione a las EPS y a los hospitales que nieguen servicios por los cuales deben responder; pide al Ministerio de Salud que proteja, a través de giros directos, la atención de los pacientes de alto costo; que consolide bases de datos fiables; revise si los copagos y cuotas moderadoras son barreras de acceso para algunas poblaciones, y que, de manera progresiva, incorpore al POS los servicios no POS que la gente solicita de manera reiterada.
Fernando Sánchez Torres, presidente de la Academia Nacional de Medicina y vocero de la Junta Médica Nacional, aseguró que “los resultados del informe son graves, toda vez que se niega de oficio hasta lo más básico, pone en evidencia el hecho de que las medidas adoptadas en los últimos años para conjurar la crisis del sistema de salud, no han servido. Se trata de un argumento más para reformarlo desde sus estructuras”.
¿Qué opinan pacientes y EPS?
Laura Milena Ramírez, vocera de Pacientes Colombia
¿Por qué los pacientes acuden a la acción de tutela?
Porque el Sistema de Salud incumple con su responsabilidad de garantizar hasta el acceso a los servicios a los que por ley tienen derecho. La gente recurre a este mecanismo cuando siente que su bienestar y su vida están en riesgo.
¿Qué opina del informe de la Defensoría?
Es una radiografía clara de la realidad que enfrentan pacientes y afiliados del sistema. Desnuda la inutilidad de las reformas y medidas tomadas durante 20 años para hacer que este sistema funcione de manera coherente y eficaz, en beneficio de la gente.
¿Cómo califica el papel de las EPS?
Estas entidades no cumplen con su labor, eso es claro; ellas son las principales generadoras de barreras que motivan las tutelas. Actúan como contenedoras de gastos.
Jaime Arias, presidente Acemi (agremia a mayoría de las EPS del contributivo)
¿Le preocupa el incremento en el número de tutelas?
En primer lugar, no veo grandes cambios, la tendencia se mantiene. En segundo lugar, y para ser justos, si contrastamos la cantidad de tutelas con los cerca de 420 millones de actividades que presta el sistema, la tasa es baja: un 0,003 por ciento aproximadamente.
La mayoría de servicios negados a la gente están en el POS…
Lo único que eso demuestra es que sigue habiendo zonas grises o ambiguas en el POS, que el sistema no ha sido capaz de aclarar. En muchos casos seguimos sin saber si un servicio está cubierto o no.
Las EPS son, de nuevo, las entidades más entuteladas por la gente
Eso se debe a que hoy actuamos como articuladoras del sistema de salud, lo que hace que la gente no tenga a quién más reclamarle. En el futuro el más entutelado será Salud Mía.
¿Qué hay para corregir?
Estos informes son de mucha utilidad para las EPS. Eso es innegable. Nos indican puntos sobre los cuales es necesario hacer ajustes y correcciones.
REDACCIÓN SALUD

viernes, 4 de abril de 2014

Sobre el precedente judicial


Exhortación a jueces por desconocimiento de precedente jurisprudencial en materia de régimen de transición pensional

 

La Corte Constitucional exhortó por conducto de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, a todos los jueces de la República para que en lo sucesivo, den estricto cumplimiento a los lineamientos fijados por esta corporación, en materia del régimen de transición, que se encuentran contenidos en las sentencias:

 C-789/02, C-1024/04, SU.062/10, SU.130/13 y C-258/13.

Ver: T-892/13 

En el mismo sentido la Corte amparó los derechos fundamentales a la igualdad y al acceso a la administración de justicia al determinar que los jueces ordinarios de instancia contrariaron precedente del Consejo de Estado.

 

La Corte dejó sin efectos la decisión proferida el catorce (14) de diciembre de 2011 del Tribunal Administrativo de Boyacá –Sala de Descongestión–, que confirmó la sentencia del veintisiete (27) de mayo de 2010 del Juzgado Primero (1º) Administrativo del Circuito de Tunja mediante la cual se declaró inhibido para pronunciarse de fondo sobre las pretensiones de la demanda promovida en el proceso de nulidad y restablecimiento del derecho por la señora Nancy Mayerly Ramos Ortiz contra la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, al encontrar acreditado que las decisiones de los jueces ordinarios de instancia contrariaron el precedente sentado por el Consejo de Estado al evadir el estudio de fondo respecto a la legalidad del acto demandado por la demandante, y al declararse en consecuencia inhibidos para fallar el asunto, razón por la cual se dejará sin efecto la decisión de segunda instancia del Tribunal Administrativo de Boyacá, para que en su lugar subsane los yerros evidenciados en esta providencia:

          Ver: T-446/13 

“La fuerza de un derecho no debería ser medida por la existencia de una norma jurídica, sino por la existencia del ser humano y su reconocimiento como portador derechos humanos fundamentales” C.A.

sábado, 8 de marzo de 2014

Bélgica aprueba ley de eutanasia infantil: la cultura del descarte

Autor: Jorge Nicolás | Fuente: centrodebioetica.org

La Cámara de Representantes de Bélgica aprobó por 86 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones el proyecto de ley que permite la eutanasia de personas menores de edad.
 
Bélgica aprueba ley de eutanasia infantil: la cultura del descarte
Bélgica aprueba ley de eutanasia infantil: la cultura del descarte
El 13 de febrero de 2014 la Cámara de Representantes de Bélgica aprobó por 86 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones el proyecto de ley que permite la eutanasia de personas menores de edad. El proyecto debe ser firmado por el rey Felipe para convertirse formalmente en ley. En Bélgica, la eutanasia está legalizada por ley del 28 de mayo de 2002. La reforma que ahora se aprobó modifica diversos artículos de dicha ley para incorporar a las personas menores de edad. Personas incluidas: con la nueva ley se modifica el inciso 1 del artículo 3 de la ley de eutanasia de 2002 para incluir entre quienes pueden pedir la eutanasia al "menor dotado de capacidad de discernimiento", que "se encuentre en una situación médica sin esperanza, padezca sufrimiento físico constante e insoportable que no puede ser aliviado y que ocasione la muerte en corto plazo, y que resulte de una enfermedad accidental o patológica grave e incurable". Las personas menores de edad son excluidas expresamente del inciso 4 del artículo 3 de la ley que contempla el caso de eutanasia pedida en situaciones en que se prevea que la muerte no ocurrirá en el corto plazo. Consulta psiquiátrica o psicológica previa: se modifica el inciso 2 del artículo 3 de la ley de eutanasia que regula los requisitos que debe cumplir el médico para realizar la eutanasia y, en el caso de los menores de edad, se incorpora el deber de consultar a un psiquiatra o psicólogo en forma previa, explicándole los motivos de la consulta. El consultado debe revisar los registros médicos, examinar al paciente menor, asegurar que tiene discernimiento y dejar constancia por escrito. El médico tratante debe informar al menor y a sus representantes legales el resultado de esta consulta. También se inserta la obligación legal de informarle al paciente de la posibilidad de un acompañamiento psicológico. Consentimiento de los representantes legales: en la misma modificación del inciso 2 del artículo 3 de la ley de eutanasia, se dispone que "el médico debe hablar con los representantes legales del menor, proporcionando todos los datos exigidos por la ley (art. 3.2.1) y asegurarse que prestan su acuerdo a la petición del paciente menor de edad". Este consentimiento se tiene que registrar por escrito (reforma del artículo 3 inciso 4). El acto de eutanasia: para comprender la gravedad de esta ley, hay que tener en cuenta que según el artículo 2 de la ley del 28 de mayo de 2002, se entiende por el "acto de eutanasia" "el acto realizado por un tercero que termina intencionalmente con la vida de una persona, a petición de este último". Es decir, no se trata de una renuncia al encarnizamiento terapéutica, sino un acto de matar a otra persona, con permiso legal. La eutanasia a pedido: el artículo 3 de la ley de 2002 contempla la eutanasia a pedido con las siguientes condiciones:
que el paciente se encuentre consciente al momento del pedido;
que formule el pedido de eutanasia de manera escrita, voluntaria, reflexionada y repetida, sin presiones externas;
que el paciente se encuentre en una situación médica sin esperanza;
que el sufrimiento físico y/o físico sea constante, insoportable y que no pueda ser tranquilizado;
que el estado del paciente se deba a una enfermedad accidental o patología grave e incurable.
Información que debe brindar el médico: según la ley de 2002, el médico no está obligado a realizar la eutanasia y corresponde al paciente encontrar un médico que acepte su pedido. En tal caso, el médico tiene el deber, antes de realizar la eutanasia, de informar:
el estado de salud y las esperanzas de vida
analizar con el paciente todas las posibilidades terapéuticas posibles y llegar a la convicción con el paciente de que ninguna otra solución razonable hay a su situación;
asegurarse de la persistencia del sufrimiento y de su voluntad de ponerle fin;
consultar con otro médico sobre el carácter grave e incurable de la enfermedad e informarlo al paciente;
hablar con su familia si el paciente lo desea y en su caso, hablar de la eutanasia con el equipo de salud que atiende regularmente al paciente;
asegurarse que el paciente tuvo ocasión de hablar con las personas con las que él quería encontrarse;
si la muerte no se produciría en el corto plazo, consultar un segundo médico sobre el carácter constante, insoportable e imposible de mitigar del sufrimiento y sobre el carácter reflexionado, voluntario y sostenido en el tiempo del pedido de eutanasia (en este caso la eutanasia de menores de edad no estaría permitida);
dejar pasar un mes entre la demanda escrita de eutanasia del paciente y el acto de eutanasia;
llevar registro médico del acto.
Para evaluar y controlar la aplicación de la ley existe una Comisión de control y evaluación de la eutanasia. Eutanasia y cultura del descarte: la eutanasia es ciertamente uno de los temas bioéticos de mayor debate cultural y jurídico. El misterio del sufrimiento y la muerte conmueven y, cuando se eclipsa el sentido profundo de la vida y no hay una esperanza firme, se presenta como muy tentadora la posibilidad de dar un fin anticipado a la vida. Ese acto de poner fin a la vida de forma deliberada constituye en sí mismo un exceso que violenta el derecho a la vida. La vida humana es un bien indisponible jurídicamente. Una sociedad que admite que se le quite la vida a algunas personas, aun cuando se trate de situaciones límites, es una sociedad que introduce en su interior dinamismos radicales de exclusión y muerte. Matar nunca es solución. Por otro lado, hoy los cuidados paliativos se extienden como una respuesta ética y jurídicamente responsable y humanitaria que ayudan a sobrellevar las situaciones de gran sufrimiento. En la ley de eutanasia de Bélgica no se trata de una renuncia a tratamientos desproporcionados cuando la muerte es inminente e inevitable, lo que se conoce como encarnizamiento terapéutico. La ley de eutanasia es lisa y llanamente una autorización para que el médico realice los actos que le quitan la vida al paciente. Es una profunda contradicción con la medicina misma, en un acto que jamás puede considerarse como médico. La experiencia de la eutanasia en Holanda y Bélgica desde su legalización demuestra que las exigencias pretendidamente rigurosas de la ley escrita, en la práctica se van mitigando y relajando, de modo que la eutanasia se extiende como solución a personas inconscientes, personas que no están en situación terminal, o bien incluso a los niños. Justamente esta situación es la que ahora enfrenta Bélgica: aplicar la eutanasia a niños, por su pedido y con el consentimiento de los padres. Es una dramática decisión que introduce un perverso mecanismo de descarte de quienes son menos útiles a los ojos del mundo. El parlamento belga quiere que los niños tengan en sus manos su vida o su muerte, una decisión dramática para cualquier ser humano, pero inconcebiblemente más dramática para un niño. En definitiva, es una gran claudicación del deber de buscar siempre el bien para el paciente y una indebida transferencia de la responsabilidad que compete a los padres, al médico y al Estado en cuidar la vida de los niños. Los niños, bajo la máscara de un mayor empoderamiento, terminan cargando solos su propia vida. Una sociedad inhumana los mira perplejos, y cómo no sabe qué hacer ante el drama del dolor, les transfiere sus responsabilidades y les obliga a tomar una decisión para la que nadie está capacitado, y mucho menos un niño. El tiempo dará cuenta de las graves consecuencias sociales de esta cultura de la muerte que se expande bajo el atractivo ropaje de la autonomía, pero que encierra el más radical individualismo. El derecho se convierte en mero legitimador de esta cultura del descarte y pierde su esencial dinamismo de justicia, ese dinamismo que lleva a buscar siempre dar a cada uno lo suyo. En este caso los niños se ven privados de lo suyo más básico, la vida.

viernes, 7 de marzo de 2014

La defensa de la fe

 Por: Cmagudelo  

Estimada comunidad virtual:

Como es de mi costumbre os deseo un saludo lleno de paz y bienestar y con él, el deseo que cada cosa que hagan, esté iluminada siempre por la luz de la sabiduria y con el amparo fundamental de la Santísima y siempre Virgen María.

En estas líneas, haciendo uso del derecho fundamental a la libertad religiosa, me dispongo a escribir algunos aportes de una conversación sostenida con quien se ha separado en la fe al que le han  increpado invitándole a reconocer que está en un error. La conversación tenia algunos pilares básicos de discusión: el primero, el criterio de idolatría, y su inquietud del porque los Cristianos Católicos según él, son idolatras; el segundo que los Cristianos Católicos para que adoran la Cruz, porque esta, según él, era signo de maldición y el que porque se ponía en la apertura de cuaresma (miércoles de ceniza) la cruz con ceniza en la frente; el tercero, su posición era no muy correcta en relación al modo de dirigirse a la Madre de Jesús el hijo Dios.

Antes de centrarme de modo somero y concreto en una sola de estas preguntas que son  problemas teológicos y sustentados ampliamente en la doctrina que lleva como título “cátedra de: Teología dogmática”, me dirigiré a estos errores en los que incurren los hermanos separados en la fe y muchos otros errores espirituales y doctrinales,  con un carácter investigativo

1.      La posición en el cómo ven y se refieren a la Madre de Dios es una posición errada, a la cual siempre en aquellos que defendiendo su fe católica señalan que estos hermanos separados en la fe, discuten contenidos Bíblicos sin ningún fundamento o mejor no estudian como debe ser. El misterio divino del porque la Virgen María y no otra persona hubiese sido la mujer que fuera elegida, y gracias a su Sí "Hágase en mí según tu palabra", y se hace portadora del pan vivo bajado del cielo (Jesucristo). Este sí, es lo que nos permite ver el rostro misericordioso de Dios a través de la presencia viva de Jesús hijo de María. Y por eso se le llama hijo del hombre. No hay tanto amor junto para describirlo. De este modo, es mejor tener una experiencia personal de fe en y con Jesús para dejarse seducir y dejarse amar tanto que cada acción del hombre sea obra y modelo de su semejanza. A este misterio, Juan Pablo II se referirá del siguiente modo: «Una sola fuente y una sola raíz, una sola forma resplandece en el triple esplendor. ¡Allí donde brilla la profundidad del Padre, irrumpe la potencia del Hijo, sabiduría artífice del universo entero, fruto generado por el corazón paterno! Y allí relumbra la luz unificadora del Espíritu Santo»

Para defender la integridad de la Santísima Virgen María hay que tener claro algunos textos bíblicos, en especial aquellos en los que enseña la escritura en especifico en el Evangelio de San Lucas: «Vas a concebir en tu seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre» (Luc 1,31). Este texto hace que se tenga el primer contenido doctrinal para defender en la literalidad el porqué la Santísima Virgen María no tuvo más hijos que a Jesús el señor el hijo de Dios.

Otro texto al que estudian de modo equivocado los hermanos separados en la fe y a él, le dan argumentos y criterios subjetivos para ir señalando erradamente a modo de deslegitimación la pureza de la Madre de Dios, es que el presenta el Evangelista Mateo; este texto, lo encontramos en el Nuevo Testamento y de él, leemos que quienes vivían en aquel tiempo en Nazaret, al hablar de Jesús, se referían a Él diciendo: « ¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?». (Mt. 13, 55-56). También en el  Evangelio del Apóstol San Marcos se lee otro versículo al que se refieren erróneamente: “Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar. La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: «Tu madre y tus hermanos te buscan ahí fuera».” frente a esta expresión, Jesús lleno del Espíritu Santo “les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre»” (Mc. 3, 32 y sts). Sobre este particular, los defensores de la fe, suelen ser duros al exigir que: es preciso que quien indague o pretenda discutir alguna cuestión sobre la fe, lo haga yendo más allá de los meros conceptos. Jesús en su inmensa sabiduría así como el evangelista, le ponen un punto (.) a la oración señalada en el versículo, para indicar que allí termina este, y que inicia una nueva oración. Y ¿que hacen los hermanos separados en la fe? Leen lo que les interesa para presentar un mensaje errado; es decir, leen solo hasta el punto «Tu madre y tus hermanos te buscan ahí fuera».” Y con esa lectura literal se basan para afirmar que la Virgen María tuvo más hijos. Con lo cual se afirma que estos hermanos separados no estudian, solo leen y se aprenden citas de memoria para hacer creer que se tiene un conocimiento. Lo cual, es bien equivocado. Ahora si estos hermanos leyeran y estudiaran bien el texto se darían cuenta que el mismo texto, los saca del error en el que están. Por ejemplo la expresión <<tendrás un hijo>>. También hay que aclarar que en el antiguo pueblo de Israel y en el cristianismo o traición judeocristiana como se le denomina, hermano es todo aquel que comparte el mismo credo o la misma fe. Porque bien pudo decir el mensajero de Dios tendrás dos o más hijos; pero Dios, Él Señor que conoce la mente del hombre, y sabiendo esto, que es una mente torcida y llena de conveniencias y prejuicios, peso cuidadosamente las palabras del Ángel y gracias a ese Sí, se conoce a través de Jesús al Padre eterno.

2.      En relación a la idolatría, la respuesta a la que hay que dar es muy sencilla y hay que diferenciar tres cosas básicas: la primera, no es lo mismo hablar de las imágenes creadas por orden de Dios; segundo, las imágenes creadas por el hombre sin la iluminación de Dios y tercero, diferenciar entre adoración y veneración. Es aquí en donde los hermanos separados en la fe se confunden y por no estudiar caen en errores conceptuales y desconocen la fe  y la tradición de la Iglesia católica. Lo primero que hay que hacer es centrar el problema ¿qué es idolatría? Hay que decir que ha de entenderse como la desobediencia, aquella acción en la que cayó el pueblo de Israel adorando otros dioses distintos al Dios de los primeros padres en la fe. Esta desobediencia, condujo al pueblo de Israel a construir un becerro de oro puro, y una vez construido, el pueblo incurrió en una completa desobediencia fornicando, colocándose en la posición del adulterio, sacrificaron y violaron a las mujeres vírgenes sobre el becerro, cayeron en el pecado de la sodomía; es decir, los hombres se unieron con hombres y las mujeres con mujeres y como si fuera poco le han dicho al becerro tu eres Dios. Esto es, que la desobediencia de este pueblo insensato quería bajar a Dios por la fuerza y por tal pecado el pueblo fue castigado.

Ahora, una vez ocurrido el castigo, el pueblo le suplicó a Moisés que hablara con Dios, para que cesaran las muertes por las picaduras de serpiente. Y Moisés al hablar con Dios, El señor le ordeno que construyese una imagen de una serpiente en oro puro y la elevara en un estandarte para que todos los que la mirasen quedaran sanos. La fidelidad del texto es esta: “El pueblo acudió a Moisés y le dijo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes». Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: «Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado». Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado.” (Núm. 21, 4 sts). Este hecho lo resaltara Jesús en el dialogo con Nicodemo diciendo: “De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.” (Jn 3, 14-16). He aquí pues la diferencia entre las imágenes creadas por el hombre y las creadas por orden directa de Dios. Con lo cual, lo que sale de la desobediencia del hombre es lo que conduce a la idolatría. Por último sobre la veneración, en esta conversación, este hermano separado en la fe, decía, que porque en la Iglesia (en las iglesias) hay tantas imágenes y que eso era lo que se denominaba idolatría. Como ven ya está claro que es ese concepto. Con lo cual, hay que aclarar lo que es veneración.

Lo que hay que decir es que se entiende veneración. Por veneración se entiende como la conducta humana del hombre dirigida a quienes se les tiene gran respeto por haber sido alguien cercano al modelo de Jesús por sus virtudes y cualidades; estas virtudes y cualidades solo nacen de la configuración con el Espíritu Santo; con lo cual se venera y se honra a aquel que siguiendo el modelo de Jesús ha vivido su palabra y ha seguido sus enseñanzas, por esta razón se le rinde culto a San José, quien siendo padre putativo de Jesús es un modelo del hombre virtuoso en la fidelidad al Señor. Así hay muchos santos instituidos por la Iglesia católica que han seguido el modelo de Jesús, esto es, desechando toda condición de pecado y debilidad humana. Por las razones anteriores. Los hermanos separado en la fe, afirman los defensores de la fe cristiana no les asiste la razón en lo que afirman.

3.      Finalmente han invitado a este hermano separado en la fe y como él, muchos, a que retornara al camino de la verdad. Por eso en la medida en que le iban presentando o mejor  fui exponiendo los argumentos de verdad se fueron desamorando los suyos entendiendo bien su error. Ahora existe un argumento en el que  quienes defienden la fe católica invitan a todos los hermanos separados en la fe del ministerio Petrino dejado en encargo al Apóstol Pedro a que regresen a Él, quien siendo discípulo y seguidor de Jesús se le confió la salvaguarda y defensa del mensaje expresado, vivido y dejado como legado por Jesús el hijo de Dios y fundador de la Iglesia Católica Universal al decir “tú eres Pedro y sobre ti edificare mi Iglesia” (Mateo 16, 13-20). Que quiere decir, entender y respetar una verdad fundamental de nuestra fe, en la que Jesús el Señor es la piedra angular desechada por los arquitectos y que se queda en medio de los hombres para que le sean fieles a sus enseñanzas (Mateo 21,33-43,45-46). El tema de  si la Cruz, es signo de maldición, fue lo que más llamo la atención de este hermano separado en la fe como lo llaman los defensores de la fe porque cada vez se notaba que donde lo adoctrinaban solo lo usaban para que diezmara y acrecentara las arcas de quien es mal llamado pastor y portara un mensaje errado de la fe cristiana. También hay que aclarar que Pastor es quien renuncia a todo, y dejándolo todo sigue el modelo de Jesús (Mt. 10, 28-31). Un pastor deja de ser tal, cuando no renuncia y no sigue la fidelidad de las palabras de Jesús. Por eso todo aquel que actúa como pastor por fuera de cómo Jesús el señor quiere, es maldecido por Jesús mismo: y les dice “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno de la Gehena que ustedes!”. Es decir, peores que ellos.

La Cruz estimada comunidad virtual, no es signo de maldición puesto que quien muere en ella, no es un malhechor, es el Hijo de Dios y todo lo que toca el hijo de Dios queda purificado, puesto que así si mismo lo dice la escritura que: el hijo del hombre será elevado en un madero para que todos lo que lo miren siguiendo sus enseñanzas se salven. Finalmente agregare todas y cada una de las citas bíblicas que sustentan el porqué la cruz es signo de salvación y se hace con el miércoles de Ceniza tiempo en el que se inicia la Cuaresma, donde la Iglesia invita a vivir la penitencia como modelo de vida. Con la Santa Ceniza se reconoce que delante de Dios se es pecador, imponerla la ceniza en la frente, significa también adherirse  más a Cristo y a la Iglesia, este signo no es un invento de la Iglesia ya que el pueblo de Israel se empapaba la cabeza y el cuerpo de ceniza como acción de penitencia. Citas bíblicas: Nm 19,1 sgts; Heb 9,13; Lev 1,13; Lv 4,12; Lv 6,3-4;Re 13, 3-5;Jer 31,40;2 Sm13,19Is 58,5; Jer6,26Lam 3,16 Ez27,30; Jon3,6; Job 2,8; 13-12; Mt 11,21; Job 30,19; 42-6; Ecl 40,3; Gn 18,27; Ecl 10,9; Sal 147, 16;Ez 28,18; 2 Pe 2,6; estas citas orientan al pleno conocimiento de la realidad del miércoles de ceniza.